Artesanias

Las Artesanías producidas en Chiapa de Corzo son un ejemplo claro de la riqueza cultural de esta hermosa ciudad colonial, sobresalen los trabajos de talla en madera, bordado y laca que es su principal producto artesanal.

Laca: La laca es de origen prehispánico. En las antiguas culturas de América usaron las cortezas de frutas como instrumento de uso doméstico y religioso, algunos de estos son la calabaza, el tecomate, la jícara, el huacal, los pumpos, etc. Las cortezas las había lisas y pintadas con una depurada técnica de decoración denominada laca o maque. Con la llegada de los españoles se dieron cambios en la técnica de la pintura en los objetos que pintaban. Durante el siglo XIX culminó el proceso de transformación de la laca original para consolidarse como una técnica mestiza, cuyos principales rasgos son los que hasta ahora siguen identificando a la laca chiapacorceña.

Objetos fondeados: Para el maqueado se debe pulir el objeto perfectamente, luego resanar la superficie y preparar el aceite de sisa, este último es una mezcla de la dolomita pulverizada y tamizada con la grasa de axe y el aceite de chicalote, de chía o de linaza. La mezcla se aplica uniformemente sobre la superficie del objeto antes de aplicar el color en forma de polvo fino, luego se deja orear un poco y se pule con la mano o un bruñido de piedra; enseguida se aplica aceite de axe y se vuelve a pulir, se aplica otra capa de sisa y más polvo de color, se deja secar para volver a pulir y poner más aceite axe. Así sucesivamente cuantas veces sea necesario para obtener el grosor deseado de la capa de fondo. Finalmente se deja secar por varios días. Posteriormente se puede decorar el objeto.

Laca decorada: El proceso de decoración inicia limpiando con un trapo o algodón húmedo en gasolina la capa de maque de fondo, esto con el fin de quitar cualquier rastro de grasa que la pieza pudiera tener. Enseguida se muelen las tierras, para mezclarlas con aceite de chía o de linaza. La decoración se hace directamente utilizando pinceles elaborados con pelo de gato insertados en cañón de plumas de aves. Primero se pintan los pétalos de las flores grandes con la yema de los dedos, luego aplican el color blanco para dar sombreado, dejan que seque y en seguida con el pincel hacen el “menudito”, es decir, las flores pequeñas, finalmente, con el pincel pintan el follaje aplicando primero el color verde y después el amarillo para dar sombra.

Técnica de realización: En un sartén o cazuela, se pone a disolver un trozo de axe y ya convertido en aceite se inicia a “fondear” poniendo una capa caliente de axe, la que se extiende con los dedos y la palma de la mano, luego se espolvorea el tizate extendiéndolo en la misma forma hasta completar dos capas de axe y dos de tizate, poniendo sobre la tercera capa de axe el polvo colorante que se quiera, la cual, se extiende en la misma forma que la tierra blanca.

Materia prima de realización:

  • Tizate (dolomita): Tierra blanca (caliche), se extrae de algunas cuevas. El proceso consiste en remojar, colar, dejar secar, moler y posteriormente usar una base de grasa animal.

  • Axe o aje: Grasa de origen animal, que se extrae de un insecto llamado coccus axin, parecido en forma y costumbre a la cochinilla de nopal.

  • Axin: Ungüento amarillo, blando y cálido. Se hace de unos cuquillos (moscas) que nacen del árbol del timbre (en el caso concreto de Chiapas) para su cocimiento. Cuando ya están cocidos, de ellos se exprime el axin y los envuelven con cáscaras de mazorcas de maíz.

  • La grasa del aje: Grasa animal que se obtiene mediante el siguiente proceso: Se vacían los insectos vivos en un recipiente de agua hirviendo, se mueve constantemente con una paleta hasta que empieza a despedir una materia amarillenta. A esa misma temperatura se muele en un molcajete o mortero, y se vacía en un recipiente que contiene agua fría, a través de una manta rala que sirve de coladera, al cabo de dos días, se lava bien batiéndola en agua fría.

  • El aceite de chía o de chicalote: Aceite vegetal que se obtiene por tostar las semillas de la salvia hispánica, de la familia de las labiadas o de argemosa ochroleuca sweet, de la familia de las papaveráceas.

Tallado en madera: Los trabajos en madera gozan de gran popularidad en los países latinoamericanos. La existencia de grandes áreas arboladas ofrece la posibilidad de adquirir una riquísima variedad de materias primas, sin embargo los antiguos habitantes del continente americano prefirieron los labrados en piedra a los de madera.

Con el arribo de los europeos, vinieron ideas nuevas en la utilización de la madera y con éstas llegaron también estilos, diseños y nuevas aplicaciones. Las necesidades del culto religioso crearon una demanda de imágenes de santos. Al principio fueron traídos de Europa pero pronto las importaciones fueron insuficientes y es cuando se inicia la producción local de esculturas y tallados, los maestros artesanos se rodearon de aprendices indígenas y el arte importado recibió una interpretación indígena que lo transformó en arte mestizo. Gracias a este proceso fue posible culminar la decoración de iglesias que, de acuerdo a los estilos barrocos y platerescos predominantes de la época, requerían, entre otras cosas, de imágenes, altares y todo tipo de trabajos en madera.

Hoy en día, aunque los talladores de imágenes reciben todavía encargos, generalmente aplican su arte a otras finalidades como la elaboración de estatuas y figurillas ligeras, adornos para decoración de interiores, utensilios de cocina, mesas, etc. La temática de las piezas talladas en el estado de Chiapas está constituida por representaciones de indígenas de diferentes etnias, máscaras, santos, horquetas para resorteras, figuras de animales, reproducciones de la fuente mudéjar de Chiapa de Corzo, cuadros ornamentales. Las maderas preferidas por los talladores chiapanecos son el cedro, caoba, cupapé, primavera, guanacastle, guayacán, ciprés, pino, hormiguillo y pinabeto.

Bordado chiapaneco: El Traje regional de las chiapanecas es reconocido internacionalmente por su elegancia y consiste en una falda de olanes completamente tapizados de flores bordadas a mano con hilos de seda. Actualmente se confeccionan con esta técnica, no sólo trajes, sino manteles, tapetes, mantillas, chalinas, con la intención de que el bordado tradicional tenga diversidad. Para hacer los trajes, primero se corta el tul (tela especial para bordar), se diseña el dibujo de la decoración de lo que será el vuelo, se une el tul con la muestra diseñada y se empieza por el ojal de las orillas del vuelo. Para la elaboración del bordado de flores, se aplica la puntada denominada embollado, al mismo tiempo que se elabora el bordado de las bolitas, una vez elaborada una sección del vuelo con las bolitas se continúa con una flor y ya terminada la flor se inicia con otra sección de bolitas, y así sucesivamente, continuando con la elaboración del bordado de las hojas y el bordado de las semillas. Ya elaborado el bordado se confecciona una camisa con tela de tafeta y se concluye uniendo los vuelos.

Máscara de Parachico: Una de las celebraciones más importantes en Chiapa de Corzo es la Fiesta Grande o Feria de Enero, en honor a San Sebastián, evento peculiar por la salida y danza de los Parachicos. Estos personajes portan una máscara tallada en madera representando la típica imagen que los indígenas tenían del español: frente amplia, patilla rizada, nariz recta y afilada, ojos claros, bigote y barba rasurada y mejillas sonrojadas. Además portan una montera (peluca burda tejida con ixtle), como vestimenta llevan una chalina amarrada a la cintura como delantal, un pantalón negro, un sarape multicolor, un pañuelo al cuello y una aja bordada a la cintura. La máscara de parachico es una de las piezas más representativas del Estado. Hoy en día se hace la máscara con madera de cedro, cada máscara tiene sus propios rasgos de acuerdo a la tradición chiapacorceña y el gusto del tallador. Después de tallar la figura la máscara es pintada a pincel.