La Fiesta Grande

En Chiapas existe un pueblo (Chiapa de Corzo) en donde todo es grande: tiene la pila grande, la iglesia grande, el parque grande, el río grande, el puente grande, la piedra grande (la piedrona), la canoa grande (de tío Lencho flecha patrón de la canoa grande), la batalla grande (21 de octubre de 1863), el palacio grande, la campana grande, la comida grande (pepita con tasajo), la pochota grande (la pochotona) y hoy ya cuenta con la carretera grande.

En el municipio de Chiapa de Corzo, se hermanaron, hace mucho tiempo, San Antonio Abad, San Sebastián Mártir Mártir y el Señor de Esquipulas (o de los Milagros) para conformar en el mes de enero la Fiesta Grande de Chiapa, hata hacer de ésta la feria más grande, tradicional y típica de Chiapas.

Deacuerdo con la tradición oral, indígena y mestiza de los chiapacorceños y algunas fuentes documentales, la historia del Combate Naval y la filantropía de doña María de Angulo, que dieron origen a los Parachicos, Las Chuntáes y los Abrecampos, datan de la época de la colonia.

 

La leyenda de Doña María de Angulo

Doña María de Angulo, distinguida dama española, hermosa, rica y muy católica, que residía en la antigua ciudad de Guatemala, llegó al pueblo de Chiapa de la Real Corona a mediados del siglo XVIII en busca de un afamado curandero indígena que aliviara a su pequeño hijo que era víctima de una extraña enfermedad. De la antigua Guatemala había pasado por Ciudad Real de Chiapa y por el camino real llegó doña María de Angulo con su pequeño hijo enfermo y sus sirvientes a Chiapa de la Real Corona.

-!”Abrid paso, que va a pasar mi señora doña María de Angulo”!…

Refiere la tradición que el curandero llevó al niño a las curativas aguas del Cumbujuyú, y después de haberse bañado durante nueve días el niño sanó de sus males.

Poco tiempo después, durante los años 1767 y 1768, azotó al pueblo de Chiapa una terrible plaga de langostas que entró por la cuenca del río Grande de Chiapa, la cual destruyó las siembras de maíz, frijol, trigo y legumbres, misma que provocó al año siguiente una fuerte hambruna y en 1770* una epidemia que provocó la muerte de cientos de personas y emigración a otros pueblos. De acuerdo con el censo de población de 1762 Chiapa tenía 7,218 habitantes y en el de 1778 figuraba con sólo 1,095 habitantes.

(* Información sobre las calamidades de la provincia de Tuxtla desde el mes de julio del año próximo pasado (1773); y certificaciones juradas de todos los curas de dicha provincia sobre los números de indios que hubo muertos y ausentándose desde entonces a acá, y de los que en la actualidad existen sanos y enfermos” I.A3.13 expediente2988, legajo 241. Archivo General de Centro América, Guatemala. 1774)

Al tener conocimiento de esto, doña María de Angulo regresó al pueblo, en agradecimiento por haber sanado a su hijo, con grandes despensas: maíz, frijol, frutas, verduras y dinero, mismas que repartieron de casa en casa sus criados.

-¡”Abran campo… Abran campo!, que mi ama doña María de Angulo va a pasar”.

Las mulas llegaban a Chiapa cargadas de animales domésticos y alimentos. Por las tardes, las sirvientas y sirvientes bailaban y danzaban para diversión de los niños, en recuerdo al hijo de doña María de Angulo, de allí el origen de la palabra “Parachico”: para diversión de los chicos.

-¡”Recordad, caballeros hijosdalgos, que los presentes son para los chicos”!…

Los parachicos

Parachicos fiesta grande de Chiapa de Corzo

Posteriormente, los indios chiapanecas empezaron a disfrazarse de españoles (Parachicos) y de mujeres (Chuntáes) para imitar a los españoles y a las sirvientas de doña María de Angulo, que iban de casa en casa regalando frutas y dinero para los niños (chicos). Asimismo nacieron los “Abrecampos” que iban abriendo paso entre la gente que se arremolinaba pidiendo despensas y dinero.

Los Parachicos (para niños) son personas, por lo regular, del sexo masculino que se disfrazan de españoles para remedar a los antiguos sirvientes españoles de doña María de Angulo que le ayudaron a repartir las despensas en la hambruna (1769) que hubo en la época de la colonización española. El vestuario del Parachico lo componen una máscara finamente tallada en madera con las facciones de un español blanco de ojos azules o verdes claros, con barba de candado, pelcula de ixtle sin pintar, chalina de raso, camisa y pantalón negros, un vistoso sarape y un chinchín. Se visten de Parachico para participar como danzantes en la Fiesta Grande de enero de Chiapa de Corzo. El 5 de enero los Parachicos bailan, al compás del pito y el tambor acompañados por las Chuntáes, Abrecampos, Vaqueros y Tehuanos, en honor al Señor de los Milagros, en señal de manda; el 17 en homenaje a San Antonio Abad y el 23 en memoria de San Sebastián Martir.

Las Chuntáes (Chuntá, palabra de origen chiapaneca que significa criada) son personas del sexo masculino que se disfrazan de mujer para imitar a las antiguaqs sirvientas de doña María de Angulo, que junto a otros sirvientes españoles (hoy Parachicos) iban de casa en casa repartiendo maíz, frijol, legumbres y frutas.

 

Las Chuntáes visitan los templos de San Jacinto, El Calvario, San Gregorio, Santo Domingo, casas particulares y la Plaza de Chiapa. Para entender, explicar e interpretar los significados culturales de estos personajes hay que interiorizarse en el sentimiento de los chiapacorceños.

La tradicional feria de Chiapa se inicia el 8 de enero y concluye el 23 del mismo mes. El 15 de enero, se conmemora el Señor de Esquipulas con una suculenta comida grande (pepita con tasajo). El 17 de enero, San Antonio Abad (Sananton) con otra comida grande. El 18 de enero se le rinde homenaje póstumo en el panteón municipal a los patrones de los parachicos fallecidos, ofreciéndoles una comida a los parachicos y público en general en la casa donde se encuentra la imagen de San Sebastián Mártir.

El 20 de enero, cientos de personas del estado y de fuera se visten de Parachico y de chiapaneca y se suman a la fiesta de Chiapa. El 21 de enero se realiza el Combate Naval de Chiapa de Corzo en el río Grijalva, frente a la ciudad, mismo que consiste en un espectáculo pirotécnico (de fuegos artificales) la cual es presenciada por miles de personas que llegan de diversas partes del estado y del país.

El 22 de enero desfilan los carros alegóricos, evento que es encabezado por los Parachicos, la banda de música y de guerra del gobierno del estado; las Chuntáes, al son del pito y del tambor, van bailando y repartiendo dulces. Enseguida van los carros alegóricos, entre ellos el que lleva a doña María de Angulo, benefactora del pueblo de Chiapa en la época de la colonia, misma que es representada por una hermosa jovencita que va repartiendo dulces y monedas. Y, finalmente, el 23 de enero desfilan los parachicos chiapacorceños para despedirse del público y prometer, en el templo de Santo Domingo de Guzmán, que regresarán nuevamente al siguiente año.

 

Fuente del Texto: http://www.conecultachiapas.gob.mx/